Pedro Rodríguez Campomanes, conde de Campomanes

Sorriba, concejo de Tineo 1723-Madrid 1802. Nacido el primero de julio de 1723 en una familia hidalga de escasa fortuna y vecina del recóndito lugar de Sorriba en el asturiano concejo de Tineo, lograría convertirse cuatro décadas después en uno de los políticos más poderosos del reinado de Carlos III y en uno de los miembros más activos de la Ilustración española. Estudió lenguas clásicas, filosofía, humanidades, artes y se graduó en derecho civil y canónico. En 1745 fue admitido como abogado de los Reales Consejos y abrió en Madrid n prestigioso bufete. Uno de sus primeros libros históricos, sobre la República de Cartago (1757), le abrió las puertas de la Academia de la Historia, de la que sería director desde 1764 durante treinta años.
El nombramiento de Asesor de Correos y Postas en 1755 inicia una dilatada carrera administrativa. En julio de 1762 Carlos III le nombra fiscal de lo civil del Consejo de Castilla y en 1780 le concede el título de conde de Campomanes por sus servicios a la ‘causa pública’. En los intensos años de fiscal redacta la Respuesta sobre el comercio de granos, el Tratado de la Regalía de Amortización, el Dictamen de expulsión de los jesuitas, el Fuero de Población de Sierra Morena y los Discursos y Apéndice populares reproducidos en la presente edición. Nombrado gobernador del Consejo de Castilla en 1783, presidió las últimas Cortes del Antiguo Régimen en 1789, celebradas al mismo tiempo que la Asamblea Constituyente francesa. Destituido como gobernador en 1791 y nombrado consejero de Estado, fallece casi invidente en Madrid el 3 de febrero de 1802, legando una magnífica biblioteca.