Suhayl Saadi


Las reinas de Govan y Oscuridad / The Queens of Govan & Darkness

Suhayl Saadi es una de las voces más dinámicas de la literatura británica de las últimas décadas, un prolífico novelista, dramaturgo y poeta de origen paquistaní afincado en la ciudad de Glasgow, cuyos textos se sitúan en una rica y compleja encrucijada de idiomas, registros lingüísticos e influencias transculturales. Su novela Psychoraag (2004) obtuvo el pen Oakland Josephine Miles Literary Award (eeuu, 2005) y fue nominada, entre otros, al James Tait Black Memorial Award (2004, en la sección de narrativa), al Premio Nacional de Literatura de Pakistán (2005) y al International impac Dublin Literary Award (2006). Este texto es especialmente significativo en su trayectoria, no solo por su gran valor literario, sino también por su impacto cultural en Escocia, ya que fue la primera gran obra que visibilizó las diferentes generaciones de escoceses de origen paquistaní, así como sus rutas culturales hacia y dentro de la nación, desde los tiempos coloniales hasta la actualidad. La novela, que suele identificarse como heredera de la experimentación lingüística de autores como James Kelman e Irvine Welsh, participa asimismo de la tradición literaria británico-asiática representada por autores como Amit Chaudhuri, Atima Srivastava y Gautam Malkani, siempre desde una perspectiva muy personal que escapa de las etiquetas comerciales que celebran el multiculturalismo sin cuestionar sus complejidades. Como el propio autor ha explicado, «Psychoraag no es un parque temático exótico de la “experiencia asiático-escocesa”; en realidad, cruza los ríos de la historia y la memoria y los cursos que esos ríos siguen a través de nuestras vidas» (2007: 30). Otras obras suyas, como The White Cliffs (2004) y Joseph Box (2009), así como las novelas cortas The Saelig Tales (2006) o The Spanish House (2008) también se sirven de estos «ríos», que suelen converger en espacios simbólicos tanto en la ciudad de Glasgow, como en ambientes mediterráneos, balcánicos, asiáticos, anglosajones, celtas, siempre caracterizados por una fluidez y heterogeneidad que cuestiona la construcción monolítica de las identidades culturales. En su obra, la fusión de ritmos sociales, cósmicos e individuales permite a sus protagonistas crear lo que Edward Soja denomina «terceros espacios»: la unión de la «subjetividad y la objetividad, lo abstracto y lo concreto, lo real y lo imaginado, lo que se puede llegar a conocer y lo inimaginable, lo repetitivo y lo diferencial, la estructura y la agencia, la mente y el cuerpo, la consciencia y el inconsciente, la disciplina y la interdisciplinariedad, la vida común y la historia sin fin» (1996: 56-57). En la obra de Saadi, estos espacios visibles e invisibles se manifiestan a través de las emociones de sus personajes, que participan de una manera parcial, al tiempo que más intensa, de los espacios comunes, que son espacios marcados por tensiones históricas como el racismo, el machismo, los prejuicios, el miedo y el odio a la diferencia. Sus textos ocupan un espacio fluido entre culturas, lo que Homi Bhabha define como un intersticio que «innova e interrumpe la representación [performance] del presente», donde «el “pasado-presente” se convierte en parte de la necesidad, no la nostalgia, de vivir» (1994: 6)