Jesús Ibáñez


Memorias de Tatiana
Introducción, edición y notas de Faustino Álvarez Álvarez
Jesús Ibáñez (1889-1947) nació Santoña en 1889. En su infancia deambuló con sus padres por el norte de España. Autodidacta, fue pocos años a la escuela en Oviedo pues comenzó a trabajar en 1905. Ya afiliado a una sociedad obrera de la ugt, entró en la Juventud Socialista de Oviedo en 1908, y comenzó a publicar en el boletín del sindicato.
En 1917 era de los socialistas favorables a la adhesión socialista y anarquista a la tercera internacional. En 1921, como representante de los trabajadores de la construcción de Mieres, participó en el plenario extraordinario de la cnt que eligió a los cinco representantes del sindicalismo revolucionario español en la constitución en Moscú de la Internacional Sindical Roja (isr); él fue uno de los elegidos y desde ese año intensificó su activismo sindical como líder regional de la isr.
Mantenía una familia con cuatro hijos en Oviedo, acosado por la policía y, en 1925, se fue a Moscú a ganarse un sueldo como traductor y redactor jefe de la Sección de Ediciones Latinas de la Internacional del Transporte de la Internacional Sindical Roja. Aprendió ruso, mantuvo una vida social muy activa y terminó convirtiéndose en el guía por excelencia de los hispanos llegados a la capital de la Revolución.
Tras ocho años, en 1933, pudo salir de Rusia. Siete meses más tarde, ya en Oviedo, contratado por Avance, publicó la novela Memorias de Tatiana.
Un año más tarde participó en la Revolución de Octubre y fue condenado; en el 36 fue mayor de milicias del Ejército del Norte, cayó herido y fue mutilado de guerra desde 1937; vivió exiliado y solo en México desde 1942 hasta su muerte en la miseria en 1947.
En palabras de Alfonso Camín: «Con la muerte de Jesús Ibáñez pierde Asturias un gran valor espiritual y las clases menesterosas del mundo un insobornable paladín de sus ideales».