Manuel López López


El puente de la memoria
2.ª edición
Manolín el de Pilar

Hace años que me venía rondando la idea de escribir sobre las consecuencias que tuvo la Guerra Civil en mi familia y en el pequeño universo donde me crié, en Cangas del Narcea.
El caso es que, por uno u otro motivo, no encontraba el momento de ponerme a ello. Pero, desgraciadamente, en el mes de agosto de 2017 falleció mi hermano de manera inesperada, por lo que volví a retomar esa idea, ante el temor de no tener tiempo a materializarla, viendo lo traicionera que era la muerte.
Esa circunstancia, unida al hecho de que disponía de más tiempo libre, gracias a la jubilación, es lo que me hizo tomar la decisión de organizar estas notas, con la intención de dejarlas a mis nietos, para que sepan de sus raíces y su procedencia y, de paso, permanecer en su memoria, hasta que todo se funda en el olvido.
Lo cierto es que, cuando empecé, pensaba que el texto iba a ser una simple narración de hechos y fechas, hasta llegar al final de la dictadura de Franco, donde tenía previsto finalizar, coincidiendo con mi marcha del pueblo. Pero, según iba avanzando, las cosas se iban complicando y, lo que consideraba un hecho aislado, me llevaba a otro, y después a otro, hasta que al final llegué al momento actual, justo cuando se cumplen ochenta años del final de la Guerra Civil y estamos padeciendo las consecuencias del covid-19, lo más parecido a otra guerra.
Está claro que no se trata de ningún documento de estricto interés filosófico o literario. Tampoco se trata de un panfleto político, sino de un testimonio basado en la experiencia y en las vivencias personales, vistas desde la perspectiva que da el paso del tiempo. Y como las situaciones las vivimos y las contamos, cada uno según nuestras circunstancias, tampoco es un documento histórico, sino simplemente recuerdos, que como catarsis purificadora necesitaba compartir.
Y es que, aunque yo no viví la guerra civil, ni tampoco la inmediata posguerra, porque nací quince años después, el recuerdo de ese trágico acontecimiento siempre estuvo presente en el entorno en el que transcurrió mi infancia y mi juventud. Un largo periodo en el que las familias de los vencedores y las de los vencidos tuvimos que seguir conviviendo en un pueblo en el que todos nos conocíamos y sabíamos de nuestra procedencia y circunstancias. Algo que marcó, para bien o para mal, toda mi vida.
En eso están basados mis recuerdos.