Adam Smith


Consideraciones sobre la formación original de los lenguajes
Edición de Jorge López Lloret
Lecciones sobre retórica
Edición de Jorge López Lloret
Adam Smith (Kirkcaldy, 1723 – Edimburgo, 1790) estudió en la Universidad de Glasgow con, según sus palabras, «el nunca olvidado Hutcheson». Entre 1740 y 1746, como becario Snell en Oxford, se preparó para eclesiástico. Aunque nunca llegaría a serlo, durante este periodo adquirió unos sólidos conocimientos sobre la teoría y la historia de la retórica, lo que le permitió debutar como orador en Edimburgo en 1748 con unas lecciones sobre retórica que mantuvo hasta 1763, cuando se retiró de la docencia universitaria en Glasgow. En paralelo, impartió clases de jurisprudencia y filosofía moral, todo lo cual dio lugar a La teoría de los sentimientos morales (1759) y sentó las bases de su obra más famosa, La riqueza de las naciones (1776), donde incorporó también su conocimiento de los fisiócratas franceses, con los que mantuvo contacto durante su viaje a Francia entre 1764 y 1766 como tutor de Henry Scott, tercer duque de Buccleuch. En 1778 fue nombrado director de aduanas, viviendo con su madre Margaret hasta que esta murió en 1784.




Adam Smith (Kirkcaldy, Escocia, 1723-Edimburgo, 1790). Comenzó a estudiar en 1737 en la Universidad de Glasgow, donde tuvo como profesor a Francis Hutcheson, uno de los padres de la Ilustración escocesa y en 1740 continuó sus estudios en Oxford. Después comenzó una breve carrera como conferenciante en Edimburgo, impartiendo conferencias sobre retórica y jurisprudencia, consideradas el germen de su obra posterior.
El éxito obtenido le abrió el camino como docente a la Universidad de Glasgow, primero como profesor de Lógica y después en la más prestigiosa cátedra de Filosofía Moral, la misma que había ocupado Hutcheson. Continuó hasta 1764, cuando renunció a su condición para acompañar como tutor a Henry Scott en su viaje a Francia. En este periodo Smith definió su pensamiento y publicó su primera gran obra, La teoría de los sentimientos morales, en 1759.
Durante su estancia en Francia, Smith entró en contacto con los ilustrados de aquel país, especialmente con los fisiócratas, que le ayudaron a perfilar una teoría económica, que se plasmaría en 1776 en su publicación más importante, La riqueza de las naciones.