Gottfried Wilhelm Leibniz, Antonio Caballero de Santa María, Nicolás Longobardi


Discurso sobre la teología natural de los chinos
Con los tratados de Longobardi y Caballero de Santa María
Edición de Lourdes Rensoli Laliga

Gottfried Wilhelm Leibniz (Leipzig, 1646-Hannover, 1716) fue un sabio universal. Cultivó las matemáticas, la física, la filosofía, la lógica, las ciencias jurídicas, la historia, la sinología, la música y la poesía. El sistema binario hoy empleado en cibernética le debe sus inicios. Se ganó la vida al servicio de importantes nobles de su tiempo y ello le permitió codearse con personalidades eminentes de toda Europa. Mantuvo correspondencia con Comenius, Kircher, Spinoza, los hermanos Bernoulli, la princesa Sophie Charlotte, devenida reina de Prusia, y Bossuet. Participó durante años en negociaciones para la unión de las confesiones cristianas. Impulsó el irenismo y la Europa unificada. Fundó y fue primer presidente de la Academia de Ciencias de Berlín, que prepara la monumental edición crítica de sus obras, entre las que destacan Discurso de metafísica, Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano, Teodicea y Monadología.

Antonio Caballero de Santa María, OFM. (Palencia, 1602-Cantón, 1669), estudió latín en la Universidad de Salamanca, y filosofía y teología durante su formación sacerdotal. Marchó a China, donde se interesó por la cultura y las religiones allí existentes y escribió algunos tratados sobre ellas con ayuda de un letrado chino. Fue nombrado prefecto de los franciscanos en China, donde residió el resto de su vida.

Nicolás Longobardi, SI (Sicilia, 1566-Pekín, 1655), marchó a China como misionero en 1596 y estuvo al frente de la misión católica desde 1610. La obra aquí publicada fue censurada por la Compañía y destruida, pero algunos ejemplares sobrevivieron y fue finalmente publicada en París en 170