Armando Palacio Valdés


El gobierno de las mujeres

Armando Palacio Valdés nace en Entralgo (Laviana, Asturias) el 4 de octubre de 1853 y muere en Madrid el 29 de enero de 1938. A los pocos meses de su nacimiento se traslada con su familia a Avilés. Retorna a su pueblo natal en 1859 en el que pasa grandes temporadas que marcarán vida y obra. En 1865 se traslada a estudiar bachiller a Oviedo, para con posteridad, en 1870, desplazarse a Madrid para cursar estudios de Derecho. Desde 1874 hasta 1878 Palacio Valdés es el director de la Revista Europa, una de las principales publicaciones del mundo intelectual madrileño de la época, con la que colabora durante distintos períodos. En 1878 aparecen sus primeros ensayos, Los oradores del Ateneo y Los novelistas españoles. En 1879 se edita su primer libro de relatos, Crótalos Hórridos, compartido con otros autores.
Desde el punto de vista literario podemos distinguir tres períodos distintos por los que pasa el autor asturiano: Naturalismo matizado (1881-1893), Crisis espiritual (1894-1899) e Inicio al Conservadurismo y Éxito popular (1900-1938).
En 1881 publica su primera novela larga que titula El señorito Octavio.
Palacio Valdés reside por estos años en Madrid pero sigue realizando visitas periódicas a Asturias durante los períodos estivales, principalmente a Laviana y Avilés. Con 49 años, en 1903, publica la más famosa de sus novelas, La aldea perdida que se desarrolla durante la primera industrialización por tierras de Laviana. El autor nos presenta un paisaje rural idealizado que trata de reflejar la idílica vida de los habitantes de Laviana al finales del XIX. Palacio Valdés enfrenta directamente a la agricultura con la minería advirtiéndonos desde el primer momento que se trata de dos enemigos irreconciliables.
El reconocimiento oficial llega en 1906 al ingresar en la Academia de la Lengua, ocupando el sillón que dejó vacante Pereda. La obra que más nos interesa en este período es la que publica a sus 68 años con el título de La novela de un Novelista. Se trata de una obra autobiográfica en la que narra sus vivencias y recuerdos de infancia y juventud. El marco en el que se desarrollan los mismos es principalmente Asturias, destacando Entralgo y Avilés como escenarios más frecuentes.
En las últimas obras literarias del escritor se va perdiendo el carácter crítico de sus primeros años, abandona definitivamente posturas anticlericales o antiaristocráticas. Será en los últimos años de su vida cuando se sucedan constantemente los homenajes. Tiene el reconocimiento del público y cuando llega el ocaso de su carrera se traducen sus obras a varios idiomas: inglés, francés e incluso sueco.
En 1926, fue nombrado para obtener el Premio Nobel, apoyado por distintos estamentos de la cultura, aunque por haber llegado la petición fuera de tiempo, no se le concedió. Fallece en Madrid a los 84 años de edad en plena Guerra Civil. Su obra póstuma, que lleva por título Álbum de un viejo, se publica en 1941, tres años después de su muerte.